La escena musical mexicana experimenta una metamorfosis creativa con la presentación del proyecto en solitario de Sergio Vela; reconocido por alternar con la emblemática banda DLD, el músico decide aventurarse en una faceta en la que la vulnerabilidad y la tecnología comulgan dando como resultado un sonido honesto.
Por Diego Vázquez
Esta muestra se caracteriza por las influencias del synth pop, como eje central del sonido para
transformar experiencias, emociones propias para enfrascarlo en un concepto único y donde cada canción toma su identidad. Este es el primer eslabón de lo que el artista concibió después de meses.
Sin duda, es algo nuevo y fascinante el enfrentarse a esta nueva etapa creativa; lo más importante fue abrazar la nostalgia y la vulnerabilidad. “Fue un proceso catártico, no reprimí nada, todo fluyó en lo emocional”.
Es un material sumamente íntimo en el que el músico recurrió a sus creencias intrínsecas. La
numerología, el existencialismo y la espiritualidad como detonante de este proyecto en solitario.
El asumir un rol distinto al que tiene como tecladista en DLD formó parte de esa
inquietud que lo arrastró a verse más allá de. El encajar sus influencias en
sintetizadores ochenteros es la espina dorsal melódica, mientras que la lírica nace de sus vivencias para narrar lo que será su próximo EP de siete canciones.
Influencias y Espiritualidad
Lo que conlleva este proyecto como concepto único es que se centra en las influencias más arraigadas del artista mexicano, partiendo que los sintetizadores ochenteros son la musa que embona en cada canción. Aunado a ello, el proyecto que Sergio Vela nos trae está cargado de simbolismos: numerología, existencialismo y creencias espirituales que actuán como detonantes creativos. Para el músico, el proceso fue un ejericio de catarsis donde no se reprimió emociones.
“El cantar fue muy liberador, el darme cuenta del poder que tiene la voz como instrumento.
Cantar es como hacer catarsis, es muy sanador”, destacó.
De igual forma, reveló que también fue mirarse a sí mismo; el sacar sus emociones de una caja no fue sencillo, pero fue necesario para soltar. Impulsado por el sentimiento que le genera ser padre, es parte de lo que lo impulsó a gestar lo que por muchos años había guardado. La nostalgía y la vulnerabilidad afloraron y se dejaron asomar en cada canción que Vela compuso.
La Evolución musical
Un aspecto relevante de este EP es que convive con la tecnología navegando con un discurso disruptivo, ya que integra la IA como herramienta de composición. Sergio Vela abrazó la evolución musical sin prejuicios, utilizando la IA para incubar el arte y sonido de éste, su primer álbum en solitario, dejando en claro que el futuro ya llegó y está entre nosotros.
“La IA es una herramienta poderosa que te ayuda a crear; sin dejar de lado que lo que creo sale del corazón y la mente. No por eso dejas de ser músico; al contrario, te da otra
perspectiva. Por algo está entre nosotros, solamente hay que saber cómo usarla”, aseguró.
Vela mencionó que está lejos der ver la IA como una amenaza, que sirva para que en el futuro no muy lejano sea un aliado y no un enemigo. El uso de de la tecnología servirá para expandir perspectivas y quitar ideas: “La evolución musical ya llegó , hay que aprovecharla”.
El 17 de septiembre se estrenará el videoclip de “Tren”, el cual fue creado por IA ; mientras que los temas restantes se irán sacando en semanas posteriores, hasta completar los siete tracks y así poder conocer el material completo.
Finalmente, Sergio Vela mencionó que este viaje apenas inicia y, si bien no sabe a dónde lo llevará, consideró que “es una chispa para seguir creando cosas nuevas y estoy contento por eso”.
